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Veo chuchos en todas partes o Un viaje sin chuchos

Se que esto de “un viaje SIN chuchos” puede ser un poco desconcertante, pero así fue o medio fue. A principios de mayo fui a lo que podría ser el viaje de mis sueños (número dos) y si, tuvo que ser sin chuchos; en esos días me preguntaron con un poco de angustia en el facebook que, quién cuidaba a los chuchos y claro, ellos jamás se quedarían así nada más, Carlos se quedó a cargo de la manada por 17 días de ausencia femenina/humana en la casa.

 

Librería en Zúrich
Vitrina en Florencia

Fue un viaje largo y cansado, pero no fue por eso que miraba chuchos por todos lados, no eran alucinaciones, fue porque, así como nosotros (Carlos, yo y ustedes queridos lectores) en todo el mundo hay personas que aman a los chuchos.

Este lugar de Zurich grita Nola, mi caballo salvaje <3
La Nola… <3 Restaurante en Zúrich

Estuve en dos países en donde literalmente habían chuchos queridos y bien cuidados por todas partes; en las estaciones de buses y trenes listos para viajar con sus humanos, en las calles paseando, haciendo ejercicio, en el avión, en los museos, en las vitrinas, en las iglesias… habían chuchos en todo, recordándome a los míos que estaban a muchos kilómetros de distancia extrañándome (es lo que quiero creer, seguro estaban comiendo más galletas de lo que yo permito).

 

Literalmente chuchos por todas partes, Vitrina en Zúrich
Galería de arte en Zúrich

Y es que los vi, si, los vi en muchas situaciones y en otros chuchos, por ejemplo, vi a Jorge en un bello bulldog francés que se resistía a caminar y su humana lo jalaba un poco mientras él desbordaba “mañosería”, se sentaba y usaba todos sus encantos para que lo cargaran (seguramente) pero al final sus mañas no tenían efecto y entonces empezaba a correr como si estuviera en automático, parecía que sus patitas corrían desconectadas de su cuerpo, tal cual Jorge me ha hecho en una que otra salida a caminar, aunque Jorge si consigue lo que quiere.

Si, anillo de chucho

Vi a la Sushi en muchísimos Jack Rusell alegres y divertidos caminando todos graciosos con sus humanos, habían muchos y los veía casi a diario y aunque la Sushi es una chuchita sin raza posiblemente es más parecida a un Jack que a cualquier otro chucho, entonces era imposible no pensar en ella al ver a estos chaparritos.

Muchos chuchitos en las vitrinas de Florencia <3

Vi a la Nola en la Estación de Termini en una cachorra negra preciosa que iba con sus dueños, se parecía mucho a la Nola cachorrita, cuando tenía que hacer reposo, con sus orejas caídas. Un día caminando, un perrito empezó a ladrarle a otro en la calle muy al estilo salvaje de la Nola (aveces, no siempre, no es totalmente amable con sus colegas caninos) y ustedes pensarán ¿cómo es posible que este evento recuerde a la Nolita que es un ángel?, pero así fue…

Yo al ver esto sentía que veía a la Nola, calle de Zúrich

Vi a Wasabi en muchos chihuahuas, especialmente en uno que llevaba un chavo dentro de su chumpa mientras iban en moto, el chichuahueño, claro iba con todo el estilo del mundo, seguro y confiado con su humano.

Columna en la Iglesia de la Santa Cruz en Florencia

Como si fuera poco recordarme de mis chuchos en cada día de este viaje, estuve en Asís, el hogar de los franciscanos, la tierra del santo patrono de los animales y el medio ambiente, San Francisco de Asís; cómo no pensar en mis chuchos, cómo no pensar en mi Nola al ver todas las imágenes de Francisco y el lobo.

 

Francisco y el lobo en la puerta de la Basílica de San Francisco de Asís
Francisco y el lobo en una de las calles de Asís
San Rocco y el perro. San Rocco se había contagiado de la peste y se alejo del pueblo para no enfermar a nadie, un perro tomaba un pan de su casa y se lo llevaba a Rocco, el dueño del perro siguió al perro y llevo a Rocco a su casa hasta que se curó – Escultura en la Scuola Grande de San Rocco, Venecia

Hasta en los museos vi chuchos y es que, los chuchos también han inspirado y también están presentes en el arte.

Chuchote en la Galería Uffizi

Y es que los chuchos son chuchos, aquí y en la China; son mañosos, consentidos, alegres; tienen dueños que los consienten, los cuidan, los quieren llevar a todas partes. En todo el mundo hay gente que se preocupa por los animalitos, por la vida.

Museos Vaticanos, Diana
Diana <3

Tal vez, en este viaje no llevé a mis chuchos, pero los vi por todos lados,  porque así como yo, muchas personas desde hace muchísimos años han sentido la necesidad de tener cerca a los chuchos, de usarlos de modelos para frascos de perfume, para esculturas, para pinturas, han sido conmovidos por la naturaleza y se han sentido cerca de ellos, han sentido la necesidad de plasmarlos en obras de arte, en adornar calles o vitrinas con ellos, usarlos en sus escudos y es porque los chuchos son fantásticos, fieles y amorosos y tratan de hacer cualquier cosa por complacernos, los chuchos son geniales y los humanos lo hemos sabido desde hace muchísimo tiempo.

Perfumeros etruscos con forma de perritos en los Museos Vaticanos

Hay cosas que me encantaría que en Guatemala pasaran como; la posibilidad viajar en un bus con tu chucho, que sea normal que los lleves a cualquier lugar (aunque creo que vamos muy encaminados a eso), espero que nuestro país cada día sea más “friendly” con los chuchos, gatos, con la vida en general.

Nadie quiere que hayan chuchitos abandonados, NADIE. Vespa en Roma con calcomanía de refugio

Al final, como ven, cada día algo o alguien me recordó a mis amados chuchos salvajes, hubo días en los que los extrañé mucho y al regresar todo fue felicidad, como si nunca me hubiera ido; claro, espero que no piensen que cuando regresé tuve una escena de video emotivo donde los chuchos se vuelven locos al regreso de sus dueños… bueno la Sushi y Jorge me dejaron ver su felicidad por mi regreso ladrando y moviendo sus colitas como un helicóptero; la Nola estaba muy preocupada por alguna travesura que seguro no hemos notado y luego de la preocupación normal y su cara de “yo no fui, no me regañés” procedió a saludarme con mucha felicidad y Wasabi decidió a los dos días de mi regreso y que me demostraría que estaba feliz de mi regreso pasando más tiempo en mis piernas que en las de Carlos mientras miramos tele, eso amigos, es una prueba total de amor.

NOTA ACLARATORIA: por la sensibilidad de mis chuchos no he publicado fotos de los chuchos que vi en mi viaje, ellos se ponen celosos, ya saben cómo son.

Esto no es un chucho, lo se, pero esta escena es muy “Nolesca”
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El primer viaje del año – PLAYA, AMIGOS Y CHUCHOS

Como si hubieran pasado ya muchas semanas, la primera semana de enero, estábamos listos para otro viaje, este fue puro relax y calor en los días que la mayoría estaba muriendo de frío (esta publicación llega con “algo” de retraso, pero llega :D).

Ya estamos en Semana Santa y si están por salir a la playa o a cualquier lugar, pues lleven a sus chuchos.

La escusa perfecta para viajar en los primeros días de enero es el cumpleaños de “las madres de los perros” así que, hicimos maletas y salimos temprano al mar; a asolearnos, a descansar y relajarnos, así que, casi desempacando del viaje de fin de año, empacamos y salimos al calor delicioso de la playa, para la Sushi, Jorge y Wasbi, este fue el primero de muchos viajes a la playa.

La felicidad en una imagen

Nuestros viajes con toda la manada son muy alegres y más alegres si van las “pepiprimas”, pensar en un viaje de chuchos sin ellas es algo que no se puede imaginar, este viaje tuvo pura alegría y calor mientras todos morían de frío.

Las pepiprimas; Xixi, Cali y Frida

La Nola tuvo de todo, a sus primas para jugar, piscina para refrescarse, pelota, arena para escarbar, helados  y hasta una buena revolcada del salvaje pacífico. Ella es una chucha de muchísima actividad física, ella ya había ido a la playa y aunque para ella la playa era una inmensa piscina caribeña, ella igual disfrutó del mar como si siempre hubiera estado allí.

Don Jorge siempre es nuestra preocupación en lugares calurosos pero no tuvo nada de qué quejarse, al principio no le pareció mucho eso de refrescarse en la piscina (en las horas de más calor lo metíamos a la piscina para refrescarlo), pero aceptó a la piscina como amiga y no sufrió de calor, disfrutó los paseos en la playa y los helados.

Algo importante si uno tiene un perro de cráneo braquicéfalo (chuchos chatos pues, como los pug, bull dogs, shih tzu, pequines y lhasa apso) es que a ellos el calor les afecta muchísimo, al tener dificultad para respirar, llevarlos a un clima caluroso puede llegar a causarles un shock de calor, hasta podrían morir; por eso si uno viaja a la playa con uno de estos chuchos, mantenerlos frescos es una prioridad, Jorge estuvo de maravilla en la playa.

con miedo, pero nadando 😀
<3

La Sushi disfrutó mucho, baños de sol, piscina y fotos muy elegantes en la playa.  Cuando salimos de la casa estaba tomando medicinas pero la playa fue sanadora para ella porque lo pasó súper bien y regresó como nueva.

“Piscinaterapia” para la Sushi

Algo maravilloso pasó en este viaje, la Sushi al principio tenía mucho miedo de la piscina, pero eso desapareció muy fácil, ella realmente disfrutó el agua, claro, con este trato personalizado, la verdad creo que igual tenía un poco de miedo, pero estuvo varios minutos en una relajación dentro de la piscina.

Baño de sol estilo Sushi

Wasabi es aventurero y aunque tuvimos que entrar a buscarlo a una casa, porque decidió que quería simplemente husmear, se portó muy bien y disfrutó como nadie los largos baños de sol, creo que le gusta la piscina y es un gran nadador.

Wasabi nada muy bien

Las pepiprimas se aventuraron metiéndose a la piscina ellas solitas, jugaron, jugaron y jugaron.

La Xixi disfrutó la casita 😀
Las tres pepis jugando en la piscina

Para todos fue fantástico, ir de viaje con los chuchos es simplemente increíble, la playa es perfecta para ir con los perros siempre que se tengan los cuidados necesarios porque el calor puede afectarlos, pero los cuidados para ellos son básicamente los mismos para un humano, si en estos días viajan a la playa con sus chuchos necesitan tomar en cuenta esto:

  • hay que mantenerlos bien hidratados para que no se deshidraten
  • no exponerlos al sol entre las 11:00 y 14:00, son horas de mucho calor especialmente para razas con cráneo braquicéfalo
  • quitarles la arena al regresar de la playa, debe ser tan molesto para ellos como para nosotros
  • tener un lugar con sombra para que puedan descansar en todo momento
  • siempre mantener agua fresca, ellos igual que sus humanos van a necesitar más agua que de costumbre, incluso pueden tener suero por cualquier cosa
  • si para ti la arena esta muy caliente para caminar descalzo, también esta para tu chucho, eso es algo que se nos puede olvidar
  • una manta o cama donde puedan descansar
  • si vas a pasar mucho tiempo en la playa, una sombrilla o carpa es necesaria para que ellos descansen del sol y el agua también

No importa si es un viaje de ida y vuelta o uno está días en la playa, es posible y más fácil de lo que se piensa llevar a los chuchos a la playa, hay hoteles y restaurantes que son “chucho-friendly”, hay casas que aceptan mascotas, no hay excusa, ¡Viaja a la playa con tus chuchos!

 

 

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Nuestro viaje de fin de año – Occidente

Todos los que tenemos uno o más chuchos queremos ir a todas partes con nuestros peludos, desde ir a la tienda o a pasos y pedales, salir con los chuchos es divertido, no se si a sus chuchos les pasa, pero a los nuestros les encanta la calle, no pueden escuchar el sonido de los arneses y correas o la palabra con “V” (vamos), porque se vuelven locos, exigen, ladran, lloran, se van a parar a la puerta, corren a buscarnos y nos ladran, en fin, un escándalo y no digamos si ya les pusimos el arnés… la casa se vuelve una locura total.

Don Jorge en plena locura del carro

El 23 de diciembre del año pasado, pasamos por toda esta locura antes de salir para un viaje un poco más largo de los acostumbrados, nos fuimos a pasar la Navidad a San Marcos, con los papás de Carlos y claro, nos llevamos a los chuchos, fue un viaje fantástico de cierre de año y lo disfrutamos mucho, chuchos y humanos.

La Nola siempre va feliz y Wasabi odia ir atrás, prefiere viajar en primera clase (sillón de adelante)

Y bueno, subimos al carro pero, la locura no termina allí, Jorge siempre pasa como media hora de camino en una gran felicidad, queriendo pasarse a los sillones de adelante, bajando y subiendo del sillón de atrás, sentándose en Wasabi, que al mínimo toque llora y se ofende; claro que, Wasabi también trata de pasarse adelante porque cabe debajo de los sillones; la Sushi, si va en el sillón de adelante pues va feliz, pero si va atrás llora para que la llevemos adelante y solo la Nola se sienta, ve para atrás, se echa y va tranquila todo el camino, toda esta locura va disminuyendo hasta que la paz total llega, a veces se duermen y de repente se les activa la locura que no dura demasiado y siguen descansando.

El más consentidor y el más consentido

La primera parada fue nuestro restaurante de camino favorito, La Cabaña de Don Robert, nos encanta porque es “chuchofriendly”  y porque la comida es muy rica, nos encanta el jardín porque es cómodo para los chuchos y para nosotros, los meseros siempre son muy buenos con los perros y claro no digamos con los humanos.

La Sushi investigando en el jardín del restaurante

La segunda parada técnica fue para ir al baño y estirar las patitas, claro ellos siempre creen que ya llegamos y quieren jugar y correr, pero aun nos quedaba un poco de camino.

La Sushi ya para el carro depués de hacer lo que tenía que hacer XD

Llegamos y para suerte de los viejitos (y para mi) no estaba tan frío como habíamos imaginado, esa noche hasta fuimos a una posada, pero por el frío solo llevamos a la Nola, mientras los pequeños se quedaron calientitos y consentidos en la casa.

Jorge en la “golden hour” <3

La mañana del 24 empezó con una ida a un baño gigante en la montaña, ustedes y yo (que estaba durmiendo aun) nos podemos imaginar lo increíble que fue para los chuchos salir a pasear libres a una montaña solo para ellos. Este 24 fue muy diferente a todos, porque luego la Nola tuvo una de sus grandes aventuras. Fuimos a una laguna, Carlos, su papá y su sobrino iban a pescar, la Nola no lo sabía, pero ella también trataría de agarrar algo para comer ese día. Resulta que en la laguna habían unos patos, la Nola enloqueció desde que los vio y pasó varios minutos planificando de qué forma iba a comérselos, lamentablemente ella no sabía que los patos pueden volar y cuando se lanzó por fin a la laguna a atraparlos ellos salieron volando, dejándola triste y sin presa. Creo que adicional a que ella no consiguió nada, ayudo a que los peces no quisieran asomarse a los anzuelos con lombrices, así que, aparte de todo, espantó la pesca.

 

La Nola planificando la captura de los patos

 

La Nola aprendiendo que, los patos pueden volar

En la tarde fuimos a dar otro paseo a la montaña, para que los chuchos estuvieran cansados y los cohetes no les afectaran tanto, nuestra Noche Buena fue muy tranquila, en familia y con menos pirotecnia de la que pensamos, eso fue fantástico para los chuchos, aunque Jorge es el que ladra y contagia a los demás, pero no fue mayor cosa.

La Sushi investigando en las montañas de San marcos

El día de Navidad los chuchos no amanecieron tan cansados como pensamos, el desvelo no les hizo ni cosquillas, ese día también salimos a caminar, y fuimos a la montaña a tomar fotos y a pasear, la Nola recibió el mejor regalo de Navidad del mundo, sus pepiprimas llegaron a San Marcos, porque al día siguiente, nos íbamos a conocer lugares maravillosos. Fue una felicidad inmensa la de la Nola al ver a sus primas y una locura en la casa con 7 perros, fueron unas fiestas increíbles.

Don Jorge conquistando las montañas de San Marcos

Al día siguiente salimos desde temprano, nos llevamos solo a la Nola y a Don Jorge, porque íbamos a Huehuetenango, teníamos preocupación de que el frío fuera demasiado para los chiquitines, así que ellos se quedaron emponchados y bien cuidados. Nuestra primera parada fue Chiantla, un lugar muy lindo, donde encontramos La Fonda de Don Juan, un restaurante “chucho friendly” con unos desayunos muy ricos y personas encantadas de tener a cinco perros en el restaurante, siempre es maravilloso encontrar negocios donde para las personas no es un problema que un cliente llegue con un chucho.

La Nola libre en el mirador

Ya cargadas las baterías, empezamos a subir y subir, íbamos al cielo, íbamos al Mirador Juan Dieguez Olaverri. Humanos y perros disfrutamos estar allí, las primas se dieron gusto corriendo y jugando y Don Jorge, claro, conquistando estas nuevas tierras que ahora son de su propiedad. Después de maravillarnos con el paisaje, decidimos ir en busca de otro maravilloso lugar de Huehuetenango y aunque no logramos llegar a donde íbamos, disfrutamos el viaje, los chuchos claro, investigaron, corrieron y jugaron sin importar donde estaban.  De regreso en Chiantla decidimos ir a cenar al mismo restaurante “chucho friendly” donde otra vez fuimos bien recibidos con los chuchos y ya de regreso a San Marcos… todos muertos del cansancio, los chuchos durmieron todo el camino y al llegar a la casa solo querían cenar y dormir.

Las barris jugando en la Tierra Media

Al día siguiente llegó la despedida de las montañas de pinos, regresábamos a la casa después de unos días increíbles, cansados pero felices, humanos y chuchos disfrutamos demasiado de nuestro viaje de fin de año, igual que el día anterior, los chuchos decidieron descansar casi todo el camino, al llegar otra vez a la Cabaña de Don Robert, seguían igual de cansados y luego hasta llegar a la casa.

La Xixi, cansadísima, en nuestra última parada antes de llegar a la casa

Salir de la rutina es increíble para humanos y chuchos, cada vez que puedan viajen con sus chuchos <3

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2017 De Chuchos

Este año ha sido maravilloso, empezamos este proyecto porque amamos a nuestros perros y nos encanta compartirlo, este año ha estado lleno de aventuras, viajes, paseos, primos, incidentes no deseados, travesuras y muchísima felicidad.

Las mejores nueve fotos de nuestro instagram en 2017

Nuestro 2017 ha sido muy feliz con nuestros chuchos, seguro se me olvidará algo, pero este año, estuvo algo así.

Empezando el año, viajamos con Nola a Honduras y encontramos un montón de gente y negocios que aceptaban chuchos, encontrar lugares y personas “ChuchoFriendly” es lo máximo, Nola viajó con sus primas y disfrutó de la maravilla del caribe, con este viaje confirmamos que viajar con chuchos es fácil y posible. Cuatro humanos y tres perros, llegamos por tierra a Honduras, viajamos en ferry, disfrutamos de las maravillosas playas de arena blanca, viajamos en lancha y reunimos a un montón de chuchos en la playa pública de Utila.

Frida, Cali y Nola en la Playa Chepes, Utila

Al principio del año también ocurrió un hecho sin precedentes… Wasabi se apoderó de Carlos. Usando toda su “adorabilidad” Wasabi consiguió ser el chihuahueño de Carlos, se convirtió en su sombra y más devoto y fiel chucho, eso obviamente me alegra casi totalmente porque yo pensaba que la “madre de los chihuahuas” era yo. No importa qué haga o a dónde vaya, Wasabi solo quiere seguir a Carlos, ahora son como pan y mantequilla. <3

El joven Wasabi dominando al mundo (y a nosotros)

Los mestizos de la camada participaron en un concurso fotográfico dedicado a los chuchos sin raza, por supuesto la Nola y la Sushi posaron y participaron, tomar las fotos fue muy divertido, porque sus primas favoritas también participaron, los cuatro padres de los chuchos participamos y resulta que todos quedamos entre los finalistas y Lore y yo (las mamás) tuvimos una mención honorífica.

En la Municipalidad de Guatemala, antes de recibir un reconocimiento por el Alcalde por su participación en el concurso “La belleza del perro mestizo”

A todos los finalistas y ganadores nos invitaron a la Municipalidad de Guatemala (organizadora del concurso) y con todo y chuchos conocimos el Palacio de la Loba. Nos encanta poder conocer lugares importantes acompañados de nuestros chuchos, porque creemos en un país mas consciente con los animales y espacios que acepten a los chuchos, que son parte importante de nuestra familia, hasta salimos en un par de revistas.

En la Muni

Gracias al concurso de perros mestizos, logre conocer por fin a una chuchita famosa y preciosa, la bella Coordinadora del Albergue Municipal, ella y la China estaban saludando a todos el día de la entrega de premios, y claro, yo nada lenta aproveche y me tomé una foto con ella, porque claro, soy su “fans”.

Don Jorge por fin visitó a una de sus más grandes fans, fuimos a Escuintla al cumple de la Sofi, pero Jorge iba a sufrir de las inclemencias del tiempo por otra razón: conocer por fin a la Gaby. Jorge disfrutó de las atenciones y cuidados en este viaje, pero lo que más disfrutó fue el hielototote que le regalo el señor de las granizadas.

Disfrutando del camino

En agosto aprovechamos y fuimos a la feria de Jocotenango, y claro no podíamos ir a una feria sin comer garnachas, la Guadalupana es chucho friendly así que comimos allí con la Nola y Jorge quienes nos acompañaron ese día.

En la feria de Jocotenango

En Agosto la Nola fue a su primera manifestación pacífica, se portó como las grandes y hasta con su bandera de Guatemala iba, esta chuchona mañosa es todo terreno y bien portada (cuando quiere).

Consciente y consecuente 😀

A finales de agosto tuvimos el susto de nuestra vida, llegamos a la casa y Jorge tenía un prolapso del globo ocular (su ojo estaba de fuera), fue un momento muy angustiante, pero Jorgito es un verdadero campeón, al día siguiente ya habían extirpado su ojito y ahora tiene un look rudo que va perfecto con él. El problema en su ojo es algo común en su raza (y en todas las razas braquicéfalas: pug, shih tzu, boston terrier, etc.), claro, él no pudo terminar su recuperación con tranquilidad y a los cuatro días con todo y cono ya se había arrancado dos puntos, otra vez a visitar a Hannia, más puntos y más días de recuperación, pero al final, todo terminó y ahora está como nuevo.

 

Regresando del hospital
Lo mejor, Jorge es feliz 😀 <3

Saliendo del susto de Jorge, la Sushi decide darnos otro susto, estuvo enfermita y eso solo nos puso los pies en la tierra de la edad que tiene, no sabemos cómo fue su vida antes de llegar con nosotros lo que es seguro es que ella tiene ahora todo el amor y cuidados del mundo. Es muy feo darme cuenta que está en la tercera edad, el susto trajo los cuidados necesarios y ella está como que nada, no es lindo ver que tu chucho está enfermo o con dolor, eso no es lindo. Lo bueno, ella está bien siendo la chucha mañosa y llena de cuentos que parece gato <3.

Foto para el concurso “La belleza del perro mestizo”

Jorge oficialmente corrió sus primeros 5 kilometros, en la carrera de San Martín, he de confesar que tuvo momentos en los que corrió más que yo, aunque luego cuando me tocó cargarlo quedamos a mano, Jorge ama la actividad física, es todo un deportista.

Este año la Nola empezó a tener un comportamiento poco (muy poco) decente y decidió que no todos los perros le caen bien, pero ¿saben qué? sus preciosas primas Frida y Cali la regresan a su estado amistoso, estando con ellas ella vuelve a ser la Nola de siempre. Aunque no sabemos qué es lo que pasa y aunque es menor su aversión por algunos perros, las pepi-primas la llevan a su estado zen. La Nola es feliz con ellas y nosotros más porque son su buena influencia, este par son los angelitos de la Nola <3.

Las súper-duper-pepi-primas <3

Ya en noviembre tuvimos un súper fin de semana con las primas, dos manadas (siete perros) y cuatro humanos la pasamos genial en una linda casita chucho friendly, esto nos da mucha alegría, cada vez hay más personas y negocios acepten perros (bien portados). Las fotos aquí.

Nuestro año terminó con otro viaje genial, con la manada completa fuimos a pasar Navidad a San Marcos con los abuelos, los chuchos no pudieron estar más felices entre montañas, pinos, lagunas y aventuras, las primas nos alcanzaron así que esto simplemente no pudo ser mejor. Todos felices de pasear en las montañas libres para investigar y oler todo lo que quisieron. La Nola hasta nado tratando de comerse a unos patos, tuvimos una Navidad De Chuchos.

 

Nola y sus primas, paseando en este hermoso lugar en Huehuetenango
La Sushi investigando en las montañas de San marcos

 

Don Jorge, regio, conociendo el mirador Juan Dieguez Olaverri
Wasabi, simplemente siendo adorable en todo momento, aquí disfrutando de los últimos momentos de sol en la montaña

No podemos pedir que este año haya sido mejor, es imposible, con lo bueno y no tan bueno ha sido maravilloso, nos ha dejado la ropa llena de pelos y eso nos encanta. Esperamos que todos, humanos y chuchos tengan un maravilloso 2018.

 

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Un fin de semana DE CHUCHOS

Se imaginan un fin de semana entero en un lugar relajado, con amigos, sus chuchos, los chuchos de los amigos, un horno de pizza, piscina, espacio para que los chuchos corran…  pues así fue nuestro fin de semana pasado, nos fuimos con los tíos y las primas favoritas en un fin de semana DE CHUCHOS.

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Nola y su primer viaje internacional

Viajar con chuchos es fácil, si, muy fácil, pero viajar con la Nola es más que fácil, desde el largo viaje de 12 horas que hicimos desde Cobán cuando la rescatamos, los cortos paseos al veterinario o las idas a la escuela canina lo confirman, ella nació para viajar y este año llegó la prueba máxima (hasta ahora).

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